celeste carballo, un nombre y apellido que nunca dice lo que realmente significa. una mujer, un sexo definiendo, su voz creando ilusiones de amor, en lugar de hablar, mejor que cante. cumplirá cuarenta y cinco años en septiembre. por suerte ya no es una pendeja y todavía no está hecha mierda por la mala vida.
como buena cuarentona se siente mejor que nunca, no fuma tabaco desde hace ocho años, pero el café algún día la va a liquidar. pide amor pero en realidad le molesta. se siente viviendo en un planeta muy chico y que gira demasiado rápido. canta bien pero quiere ser baterista y fotógrafa. no tiene perro, no le gusta el chocolate, pero sí tocar la guitarra.
Versión de una canción diferente, un clásico que antes grabé con músicos grossísimos como Moro en la batería, Alfredo Thot en el bajo, Leo Sujatovich en pianos, y el Gran David Lebon cantando frente a frente y con toda la calentura.
<celesteacústica> es el primer disco donde toco la batería, el bajo, las guitarras acústicas; que no es poco.
Juanse se jugó cantando conmigo esta canción que no sé si será diferente, pero es una hermosa.
Fue el primer tema que grabé al entrar en el estudio. Circo Beat me dio un espacio muy cálido para hacer el disco.
Casualmente en Devoto, mi barrio de nacimiento, de donde ya salí hace más de veinte años, fue como volver a mi propia casa. ¡¡ Gracias Fito !!
La tama blanca estuvo sonando como una diosa, tranquila, con relax y pasión. ¡Todo junto!.
Debo foto, hay unas que están muy buenas. El bajo es un gibson de caja que estaba en el estudio, fue mi primera vez con él. ¡Un guapo total!.
Los arreglos de cuerdas de Therán hechos como en los cielos del éxtasis, placer sin lujuria, un deseo satisfecho.
Ya van a ver que después no se quedó dormido, hay más...
¿Será el invierno que nos tiene calientes?. Tal vez sea la vida que nunca, jamás, ni soñando, alcanza...
besos de piel...